miércoles, 13 de julio de 2016

En las manos incorrectas

Damos un paseo por ese recóndito lugar de la mente que puede llevarnos a la perseverancia, la negación o la traición. Basándonos en la obra de George Orwell "1984", así como de las películas llamadas "El experimento" (la versión alemana), "La Ola" y "Ágora" identificamos los temas implícitos en las películas y el libro.



Existirá algo que nos haga desistir en nuestras convicciones? A veces pareciera que el miedo es
capaz de controlar nuestros actos ser la única ruta para el qué hacer. En más de una forma, nuestras inseguridades y temores pueden tornarse en nuestro verdugo. Y es que siempre crecemos y creamos a la par el peor de nuestros sueños, o más bien, la mejor de nuestras pesadillas. Y si se nos fuese impuesto un ideal ajeno al nuestro? Actuaríamos para nosotros mismos, pensaríamos, pero la realidad histórica nos dice que esto (en la mayoría de los casos) no siempre fue así.


La tiranía es un comportamiento que se ha dado naturalmente en las especies. Pero se ha convertido en algo que va mucho más allá en el ser humano: el poder absoluto. Cuando un hombre se convence a ciegas de sus ideas, es perjudicial para la libertad de pensamiento. Infravalorar lo demás y a los demás pareciera algo común en este sujeto, que defenderá con lo que el mismo considere necesario sus ideales. En la novela "1984" podemos apreciar como éste mismo tipo de ideologías absolutas pueden tomarse más que sólo un hombre. Partidos enteros son quienes conforman lo que llamamos una dictadura. Detrás de una dictadura siempre estará un hombre seguro, y con una alta capacidad de convencimiento, y cuyos medios para conservar su gobierno tal vez no tenga limite. Pero, y a qué conlleva todo esto? Un sistema alienante no lo desea nadie, y quienes con él se conforman, sólo son tratados como borregos, y su opinión de seguro tampoco tendrá valor alguno para el común. Pronto, nacerá en un individuo la rebeldía, pese a su notoria inconformidad con el sistema, que es lo que ocurre con Winston en "1984" con la elaboración de un diario propio y como vemos también en la película "el experimento" del año 2001, donde el prisionero número 77 se muestra desde un principio como un personaje altanero e imprudente con la ley de la cárcel, para luego boicotear todo lo previsto por los policías que los mantenían presos. Podemos decir, entonces, que al igual que al igual que la tiranía, la rebelión es una conducta natural del hombre, que surge como respuesta a la primera mencionada. Ahora, qué ocurrió históricamente cuando las masas cedieron, o de alguna manera, se dejaron convencer de una ideología respaldándola a ciegas? Nacieron los sistemas de gobierno totalitarios, que podemos ver ejemplificado y exaltado de una manera brillante en "La Ola", donde observamos cómo un proyecto de clase (con algo de pasiones encontradas) puede encarnar a la perfección los lineamientos o características de un gobierno fascista. Sin embargo esto no quiere decir que en "La Ola" no hubieran casos de inconformismo (en este caso contra el profesor y contra la clase en general) donde un par de alumnas decide actuar en contra del grupo (llamado precisamente con el título de la película) para prevenir su expansión, y las consecuencias que esto le podía traer a la sociedad en general: discriminación, odio, vandalismo, destrucción, vicios, violencia y represión.
La verdad, es diferente para todos, como la historia misma. Llegamos hasta este, nuestro presente confiando en que todo lo que se han encargado los medios de educación e información es una verdad, que el mundo que nos rodea es como la ciencia se ha encargado de descubrir. Pero en un pasado, las cosas eran muy diferentes: cuando los hombres se hacen dueños de la verdad, las consecuencias para la sociedad pueden ser devastadoras, y no es este un caso de un gobierno totalitario como el de "1984", se trata de una religión y su surgimiento que conllevó al retraso de la humanidad: el cristianismo.
En algún momento de la historia el hombre se preguntó sobre su origen, sobre su existencia, sobre su fin. Y al no poder responder a estas preguntas, simplemente lo atribuyó a una deidad que él mismo creo a su imagen y semejanza. Sería una desgracia para la ciencia y la tecnología el surgimiento de esta religión, que se esmeró en profanar los avances científicos, adoctrinar a las masas y derramar la sangre de inocentes con el fin de ser la única verdad. "Ágora: Hipatía y la biblioteca de Alejandría" es un filme que nos hace caer en cuenta de ello, y una vez más de como el hombre es capaz de usurpar y arrebatar los derechos a los demás por sus objetivos personales (aunque se trate de uno o muchos individuos) justificando sus medios con la voluntad de dios. Al surgir el cristianismo, se condenó no solo al paganismo, sino a la ciencia misma; prueba de ello es Hipatía, una astrónoma y profesora que dedicó su vida a descubrir el movimiento elíptico de las estrellas en el firmamento. Hipatía murió a manos de los cristianos, que no conformes con destruir la biblioteca de Alejandría, persiguieron y descuartizaron a Hipatía considerándole una bruja.

El poder corrompe al hombre.

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